FAUVISMO

viernes, 18 de febrero de 2011


El fauvismo nació de un pequeño grupo de pintores que trabajaba en París llamados fauvistas, que significa "animales salvajes", exponiendo sus obras por primera vez en el Salón de Otoño de París (1905).


Características del Fauvismo son básicamente la simplificación de las formas y énfasis en los colores para dar volumen, crear planes y perspectivas. Los temas de las pinturas casi siempre eran retratos de una vida simples y feliz, así como desnudos, el mundo rural y urbano, pero muy raramente se hacia alguna crítica social/política/artística a algo.
Las creaciones seguían los instintos primarios y no se preocupaban demasiado con técnicas o perfección, el objetivo era dar vida a los impulsos y traducirlos como sensaciones y sentimientos en su forma más elemental.



Esa intención se creaba sobre todo con los colores – grandes protagonistas del Fauvismo – utilizados de forma independiente y que muchas veces no estaban de acuerdo con la realidad; los artistas de esa vanguardia no se veían obligados a pintar un objeto de su color original y esa característica garantizaba cierto  tono de rebeldía y a la vez una expresividad jamás vista.
Quizás esa obsesión por el uso de los colores hicieron con que los artistas de ese movimiento olvidasen el modelado, el claroscuro enfatizando solamente en la manera despojada de hacer arte. Las pinturas están impregnadas de pinceladas violentas, espontaneas y definitivas.
Uso de colores de forma exagerada, plasmando la sensación física de los colores que muchas veces no correspondían a la realidad. Podemos encontrar manchas largas que formaban grandes planos, así como el uso de colores puros.
El término “Fauvismo” – que en buen francés significa “fieras” – surgió casi como una crítica y una forma de definir ciertas obras que no eran clasificadas y tampoco se encajaban en ningunas de las vanguardias hasta entonces existentes. La crítica de Louis Vauxcelles al definir esas obras, que al parecer de muchos parece incluso peyorativo y negativo – acabó convirtiéndose en la descripción de ese trabajo tan singular.
Henri Matisse es considerado el padre del Fauvismo, su obra más relevante quizás sea Lujo, Calma y Voluptuosidad.
Otros artista importantes para el Fauvismo fueron  Albert Marquet, Henri Manguin, André Derain, Kees van Dongen, Othon Friesz, Inimá de Paula, Jean Puy, Maurice de Vlaminck, George Rouault, entre otros.





Autor: Henri Matisse
Tipo de obra: Óleo y témpera sobre lienzo 0,40 x 0,325.
Estilo: Fauvismo
Cronología: 1905 -1906
Localización geográfica:
Copenhague, Museo Real de Bellas Artes
Descripción y análisis de la obra:
La obra representa el retrato de la esposa de Matisse, un retrato duro y colorista que define a la perfección el momento por el que el autor se identifica con sus “fauves” sus composiciones preferidas, sus fieras particulares. La mujer, seria y en posición de posar para el retrato, desvía ligeramente su mirada del frontal del cuadro, ofreciendo un aspecto de tranquilidad y al mismo tiempo de tensión.
Pero lo más importante de la composición es el juego de líneas y de colores que definen el retrato, líneas que definen bruscamente el límite de las formas de la cara y el vestido, y colores poco mezclados, dibujados con aparente falta de orden, y con falta de sentido común en la aplicación. Destaca sobre todo la famosa raya verde que da título al cuadro, y que delimita de una forma brusca los dos lados de la cara.Y que para definir la zona más iluminada de la más obscura se emplean dos colores como el naranja y el rosa , que no se corresponden con una representación naturalista de un retrato. 
La composición de colores del cuadro produjo un especial horror en el Salón de Otoño de los fauvistas en 1905, la gama de colores brillantes no sólo se aplicaban al fondo o a las ropas, sino al rostro, lo que hacía la pintura aún más provocativa.
Aspectos técnicos y estilísticos:
Matisse en esta obra combina la idea pictórica de la saturació de color, paradigma de su estil, con un tema más íntimo y privado, el retrato de su mujer. Su estilo se decanta cada vez más por un serltido decorativo de la pintura. Su filosofia artística se podría resumir en un comentario que hizo en respuesta a una objeción que le acababa de hacer una señora, esta le dijo: «Estoy convencida de que el brazo de esta mujer (refiriendose a una figura femenina de una de sus obras) es demasiado largo». Matisse contestá: «Madame, estais equivocada, Esto no es una mujer, es un cuadro».

1 comentarios:

jazmin kano dijo...

Matices


La gente, como la vida, se caracteriza por no ser blanca o negra, sino por mostrar una gama amplia de colores, de matices. Nadie es totalmente bondadoso o totalmente nefasto - salvo contadas expeciones que nunca faltan -.