De vez en cuando hay que hacer
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades. Mario Benedetti
Ningún padre de la iglesia ha sabido explicar por qué no existe un mandamiento once que ordene a la mujer no codiciar al hombre de su prójimo. Mario Benedetti
Hermano cuerpo estás cansado
desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo
cuando me dices / alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable
hermano cuerpo has trabajado
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma
cuando me dices / alma ayúdame
sé que estás condenado / eres materia
y la materia tiende a desfibrarse
hermano cuerpo te conosco
fui huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido
cuando me pides / alma ayúdame
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura
hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmovil
y yo que normalmente soy la vida
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras.
El cuento es muy sencillo, usted nace, contempla atribulado el rojo azul del cielo, el pájaro que emigra, el torpe escarabajo que su zapato aplastará valiente.
Usted sufre, reclama por comida y por costumbre, por obligación, llora limpio de culpas, extenuado, hasta que el sueño lo descalifica. Usted ama, se transfigura y ama por una eternidad tan provisoria que hasta el orgullo se le vuelve tierno y el corazón profético, se convierte en escombros. Usted aprende y usa lo aprendido, para volverse lentamente sabio, para saber que al fin el mundo es ésto, en su mejor momento una nostalgia, en su peor momento un desamparo, y siempre, siempre un lío, entonces, usted muere.
Es importante hacerlo quiero que me relates tu último optimismo yo te ofrezco mi última confianza aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarnos estás sola estoy solo por algo somos prójimos la soledad también puede ser una llama.
Flores en el desierto, documental que narra algunas de las costumbres de la etnia.
ceremonia huichol
Virikuta,la costumbre,de Olivia Carrión -- Miguel Grunstein -- Scott S. Robinson -- Carlos Saenz
(1975 -- 50 min. -- México)
Huicholes.
(Durango - Jalisco - Nayarit)
Los huicholes se llaman a sí mismos wirrárika, o su plural, wirraritari. Habitan al norte del estado de Jalisco en los municipios de Mezquitic y Bolaños; en el estado de Nayarit en La Yesca y El Nayar y hay grupos minoritarios en los estados de Zacatecas y Durango.
La lengua huichol pertenece al tronco yuto-nahua, familia corachol. También se le conoce como huixarica, o tejí niukiyari.
Según el XII Censo General De Población y Vivienda (2000), en el estado de Nayarit existían 16 932 hablantes de huichol; 10 976 en Jalisco; 1 435 en Durango y 330 en el estado de Zacatecas, ascendiendo a 30 686 el número de hablantes a nivel nacional.
Son cinco los centros ceremoniales en donde se instalan los gobiernos tradicionales: San Andrés Cohamiata, Santa Catarina Cuexcomatitlán, San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan de Bolaños en el estado de Jalisco y Guadalupe Ocotán en Nayarit.
La región que habitan, llamada por ellos Huicot, es atravesada por la Sierra Madre Occidental, cuenta con elevaciones que van de los 1 000 a los 3 000 msnm, encontrándose profundas barrancas, que hacen del territorio una zona de difícil acceso.
Debido a estas condiciones orográficas, las vías de comunicación terrestre son escasas; no existen carreteras pavimentadas, por lo que la comercialización es difícil.
El patrón de asentamiento es disperso. Se calcula que existen alrededor de 400 rancherías en un área de 4 107 km.
Gran parte de las casas están construidas con adobe, otras con piedras recubiertas de lodo y con techos de paja. Hay casas con una sola habitación que tienen doble función: sirven como dormitorio y a la vez como cocina. En algunos lugares hay casas con varias habitaciones. En tiempo de calor, los huicholes tienden a dormir al aire libre o en las construcciones donde almacenan el grano. Junto a la vivienda construyen pequeñas casas llamadas ririki, «casas de dios», que son pequeños templos de adobe dedicados a las deidades y ancestros.
La vestimenta varía de una región a otra y se caracteriza por su llamativa y elaborada confección, sobre todo del traje masculino. Los bordados de los trajes de San Andrés Cohamiata y Santa Catarina Cuexcomatitlán son más vistosos que los de San Sebastián y Tuxpan.
La indumentaria de las mujeres consiste en una blusa corta de un sólo color, enaguas interiores y exteriores, un manto floreado para cubrir la cabeza y collares de chaquira. Los hombres usan pantalones de manta blanca (shavaresh) y camisas del mismo material que tienen abierta la parte inferior de las mangas (rahuarero); dichas prendas están bordadas con diseños simétricos de colores.
Los huicholes usan sombrero de palma con adornos de chaquira o bolas de estambre, una capa cuadrangular doblada a la mitad que se coloca sobre los hombros y, eventualmente, aretes y pulseras de chaquira. Para amarrar los faldones de la camisa a la cintura se usan cintas de lana.
Cada hombre lleva consigo varios morrales pequeños; calzan huaraches o zapatos deportivos.
En su territorio las superficies aptas para el cultivo son escasas debido a que predominan los terrenos inclinados.
Datos proporcionados por la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, informan que existen 140 mil has. De área boscosa en la región, las cuales en su mayoría son explotadas por compañías del estado de jalisco. La explotación forestal ha dado beneficios mínimos a la población local y ha incrementado la erosión de los suelos.
Las actividades productivas que se realizan son principalmente para el autoconsumo: agricultura, pesca y caza. Los cultivos básicos son el maíz, calabaza, amaranto, frijol, chile y algunos frutos.
Existe una importante migración temporal. Conservan aún rasgos de un pueblo seminómada; su vida religiosa, política y económica está organizada de tal modo que constantemente cambian de lugar de residencia.
Entre las autoridades tradicionales se encuentran los kawiteros (ancianos virtuosos), quienes han cumplido con las obligaciones civiles y religiosas de la localidad, además de ser conocedores de la tradición del grupo, por lo que son las personas más respetadas de la comunidad.
Una de las características principales de su religión es la asociación que se da entre el maíz, el venado y el peyote. Su mitología en general hace referencia a estos elementos, por lo que los rituales, las fiestas, la organización material y temporal de la vida gira muchas veces alrededor de ellos.
El maíz y el venado representan el sustento vital, en tanto que el peyote es el medio más importante para trascender el mundo profano y la manifestación material más obvia de lo sagrado, es el intermediario entre el hombre y las deidades.
Una de las fiestas más importantes es la del maíz tostado que se lleva a cabo durante el desmonte y quema de los terrenos, en este ritual se manifiesta la unión de los tres elementos centrales de su religión: el maíz, el venado y el peyote.
Durante la temporada de sequía se realiza la peregrinación a Wirikuta, la tierra del peyote, que es considerado un lugar sagrado donde moran los dioses. El objetivo de la peregrinación es doble: recolectar peyote para las ceremonias y hallar a los dioses para «encontrar la vida».
Existen relaciones cercanas con los Coras, debido a que con ellos tienen interacciones rituales importantes. Los huicholes abastecen a este grupo de peyote.
En cambio las relaciones con los tepehuanes son delicadas, pues se han suscitado conflictos en ciertas regiones por invasión de terrenos.
14 kilómetros es la distancia que separa el continente africano de Europa por el Estrecho de Gibraltar. En África hay millones de personas cuyo único objetivo es entrar en Europa porque el hambre no entiende de fronteras ni de barreras.
• “El hombre es el único animal que se crea necesidades que nada tienen que ver con la subsistencia del individuo y con la reproducción de la especie. No le basta comer para alimentarse, sino que condimenta los alimentos, de modo que añadan placer a la satisfacción de su necesidad. No le basta vestirse para abrigarse, sino que añade, a esta función tan elemental, la exigencia de confeccionar su ropa con determinadas formas y colores. No se contenta con cobijarse, sino que construye edificioes con líneas armoniosas y caprichosas que exceden de su necesidad: lo cual no ocurre con la guarida del zorro, la madriguera del conejo o el nido de la cigüeña. ¿Hay algo más inútil que la corbata que lleva usted puesta?